Del lat. fibra.
Según la RAE
Componente de ciertos alimentos, de naturaleza fibrosa, que les confiere propiedades digestivas salutíferas.
Nutricionalmente
Aunque no existe una definición de fibra con carácter universal, el término “fibra dietética” fue definido originalmente por Trowell (1972) como “la porción del alimento derivada de las paredes celulares de las plantas y que los seres humanos digieren muy mal”.
La fibra engloba la porción de carbohidratos + otro tipo de componentes dentro de los alimentos de origen vegetal que nuestro intestino delgado no es capaz de digerir y absorber, y que, por tanto, llega al colon como quien dice “intacta”.
Parte de esta fibra que llega al colon puede ser fermentada por las bacterias que habitan en él, pero hay otra parte que no. Además, existe parte de la fibra que es soluble en agua (y que por tanto forma geles con ella), y otra que no (creando entonces mayor volumen).
Estas características son las que le confieren sus efectos saludables a la fibra: mejora del tránsito intestinal, capacidad para generar mayor saciedad, contribución a la reducción de los niveles de colesterol y glucemia, y mejora del ambiente colónico (el de la microbiota).
La fibra es un componente esencial de la alimentación humana y, como tal, al igual que otros nutrientes esenciales, debe formar parte de nuestro día a día alimentario.